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Jueves 30 de Abril de 2026 / El camino hacia la restauración (1)
Habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y solo a él servid, y os librará de la mano de los filisteos.
El camino hacia la restauración (1)
La historia de la nación de Israel, al igual que la de muchos cristianos, está marcada por caídas y levantamientos, derrotas seguidas de victorias, y períodos de alejamiento de Dios seguidos de restauración. Estudiar la historia del Antiguo Testamento nos brinda valiosas lecciones.
En Josué 24:31 aprendemos que Israel sirvió al Señor durante los días de Josué y los ancianos que le sobrevivieron. Sin embargo, después hicieron lo malo ante los ojos del Señor, lo abandonaron y siguieron a otros dioses (véase Jue. 2:11-12). Como consecuencia, sufrieron a manos de sus enemigos. Pero cuando se arrepintieron, Dios les envió un libertador. En 1 Samuel 7:2, se lamentaron ante el Señor, y fue entonces cuando Samuel les reveló el camino hacia la restauración. Podemos destacar dos cosas:
1. Era necesario un verdadero dolor por el pecado; un arrepentimiento sincero y profundo, un intenso anhelo de que su comunión con el Señor su Dios fuese restaurada; una auténtica hambre y sed de justicia. Samuel estableció esto como primera condición: “Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová”. No bastaban los remordimientos superficiales ni las decisiones a medias. El Señor no nos obliga a arrepentirnos, pero desea un arrepentimiento genuino.
2. No se puede adorar al santo Señor Dios y a otros dioses. El Señor Jesucristo dijo que no se puede servir a Dios y al dinero (véase Mt. 6:24). Existen numerosos dioses falsos; demasiados para enumerarlos todos. Entre ellos están la avaricia, el orgullo, el rencor, la mundanalidad, la ociosidad, las pasiones carnales y el egoísmo. Todos estos deben ser abandonados para emprender el camino de la restauración. De lo contrario, la recuperación será superficial y efímera.
Examinémonos ante el Señor si realmente anhelamos una verdadera restauración.
A. M. Behnam